Crónica - Optimus Alive 2012 : Viernes

Lugar: Oeiras (Lisboa)
Promotor: Everything is New
Ciclo: Optimus Alive 2012
Fotografía: Rubén Viegas


Resulta extremadamente divertido y realmente interesante el conocer nuevos festivales y tengo la suerte de decir que, en lo que va de año, han sido cuatro festivales en los que me he iniciado (SOS, Primavera Sound, Día de la Música y Optimus Alive) frente a los anteriormente transitados (FIB, Paredes de Coura...). A lo que voy es que, cuando una organización se comporta de manera correcta con sus asistentes y ofrece unos servicios óptimos, uno se lleva una impresión favorable, por el contrario si a la organización le pierde la venta de entradas y se les va de las manos la experiencia del festivalero puede ser mala, deplorable, aunque sólo sea por momentos. Compañeros de festival me contaban que este año se notaba una mayor aglomeración de gente y que por ello proliferaban las colas y los empujones entre escenarios. Y tanto, el tener que esperar para una pulsera de camping, luego una tarjeta para el camping y luego la eterna espera para la pulsera del festival sumó horas de colas si no contamos con las decenas de minutos para conseguir una cerveza... eso sí, comida había, de sobra.

Snow Patrol ** 1/2
El primer concierto que pudimos presenciar (de aquella manera) al llegar al festival fue el de los escoceses Snow Patrol desde la laaaaarga cola de las pulseras, que quedaba relativamente cerca del escenario Optimus que dotado con grandes pantallas nos permitió escuchar el pasteloso show de la banda de Gary Lightbody. Es verdad que podríamos haber ido al directo de Gesaffelstein en el escenario Clubbing pero había que cambiar el ticket por pulsera y mejor durante el momento Gesaffelstein-LMFAO-Snow Patrol que más adelante. Para que engañarse, en el cartel Snow Patrol era un grupo con letras grandes, pero sus discos no se acercan ni a medianos. Respetable sonido el de la banda que en directo como en sus grabaciones se pierden en una monotonía sólo soportable por las muchas parejas que allí se concentraban y a veces ni ellos que ponían cara de aburridos hasta que llegaba el momento single de turno, como el de Chasing Cars que al fin y al cabo ¿no es todo una versión (mala) de este tema? No se me ha perdido nada.


The Stone Roses *** 1/2
Ni merecen esta puntuación. Si encabezasemos este fragmento de la crónica como "The Stone Roses menos Ian" me dignaría a concederles 4 estrellas, incluso 4 y media. ¿Que por qué digo esto? Pues porque mientras que la instrumentación era impecable, ese señor llamado Ian Brown era tan inutil sobre el escenario como las panderetas que tocaba y de las cuales ningún micro recogía sonido. Parecia ser que en Barcelona y Manchester la banda había superado las expectativas y había conseguido un regreso triunfal, y eso fue lo que prometió su concierto en el Alive hasta que acabó la rompedora I Wanna Be Adored y empezó a sonar Mersey Paradise acompañada de la pobre voz de Ian Brown que (ingenuo yo pensando que podía dejar la pose a un lado durante un rato) no es más que un chulo británico de catálogo que se pasea por el escenario sin mayor interés, desafinando y destrozando tema a tema el concierto que sus compañeros sudaron en construir a base de desgarradores solos de guitarra y temas que se pierden eternamente en la psicodelia como Fools Gold. Lo que más rabia da es que con semejante setlist, si este hooligan venido a más hubiese estado en condiciones podría haber sido uno de los conciertos del año, pero no, desgraciademente teniamos que conformarnos con las partes instrumentales para poder disfrutar y estar a gusto.


Justice *** 1/2
Cambio radical en el asunto, desde el rock de los de Manchester a la electrónica de masas de Justice. ¿Os acordais de lo que os conté del Primavera Sound? Pues lo mismo. Lo malo del set de Justice es que impresiona la primera vez, pero después pierde el impacto de esa primer contacto. No quiero decir que fuese malo, cuidado, simplemente que el juego de luces y la puesta en escena le ajustan las posibilidades y no hacen demasiado por cambiar ni el orden ni el contenido de un show que hace que la gente se desgañite, salte, baile y disfrute como si fuese el último día de sus vidas, algunos incluso pasandose de vueltas. Entre los mashups de sus propios temas, destacan el Audio, Video, Disco de su último trabajo que resulta extremadamente divertido en directo, los imprescindibles Genesis y Phantom II de su primer álbum y mención especial para ese intenso Stress arropado por las luces de emergencia.

Death in Vegas ****
Para terminar una jornada que al final se hizo corta, era turno de un directo pendiente tras las solapaciones del Primavera Sound, un directo que al final resultó ser la pomada que alivió el escozor de ese mediocre inicio de festival. Mágico sería una manera de describir un concierto que ofrece la misma sensación envolvente e hipnotizante que la propuesta de Mogwai, salvo que Death in Vegas, aunque con un papel de co-protagonistas, no centran tanto su concierto en las guitarras sino que los sintetizadores y la percusión son los grandes responsables de esa espectacular marea de sonidos. Aunque en ningún concierto presentó problemas, la inmensa carpa donde se situaba el escenario Heineken daba un poco de miedo para un directo como el de los británicos, sin problema. Desde el inicial Your Loft My Acid, seguido de ese (quizás precoz) Dirge hasta el arrollador final de Rekkit el apabullante concierto de Death in Vegas es sin duda uno de los grandes triunfos del Optimus Alive además de una grata sorpresa.
Related Posts with Thumbnails