Crónica - Primavera Club 2012, Viernes

Lugar: Matadero (Madrid)
Promotor: Primavera Sound
Fotografía: Mariano Regidor (PS)

Ayer, un día después del Primavera Club, sus responsables confirmaban lo que Gabi Ruiz (co-director PS) dejaba caer como posibilidad en el blog del Primavera Sound: el Primavera Club se larga de España. Barcelona y Madrid se quedan sin el ya habitual doblete, el hermano menor del Primavera Sound y son la portuguesa Guimarães (que ya ha catado al PC este año) y la francesa Burdeos las que heredan la tradición del festival de salas.

Ibamos sobre aviso, pero cuando llegamos al Matadero se confirmó antes de comunicado oficial: eso así no funcionaba. La Plaza del Matadero, lugar de alegrías y buenos ratos el resto del año, se convirtió en la cruz de decenas, cientos de personas que se veían haciendo colas monumentales, cacheos continuos, exagerada presencia policial, que si tener que presentar el DNI a cada acceso (con la pulsera se debería de confirmar la edad)... La desgracia del Madrid Arena había hecho mella, pero la regulación institucional llegaba tarde: Se reduce el aforo de una de las salas de 800 a 100 ¿quiere usted decir que la Nave de Terneras llevaba todo este tiempo en una situación ilegal y peligrosa para la seguridad del público? Y así nos luce el pelo en este país. Los asistentes y también la organización sufrían las consecuencias, unos no pudiendo disfrutar en condiciones del evento abonado y los otros soportando la devolución de las entradas (que desconozco si fue numerosa o no) y los continuos ataques de parte del público que o bien no conocían del todo la situación o bien no se daban cuenta de lo difícil de reubicar un evento de semejante tamaño con un margen de 3 días.

Una vez dejado atrás el frío y crispado ambiente de las colas (por ahora) llegabamos al ambiente de colas de la Nave 16, cientos de personas se acumulaban ante las ineficaces barras, las que sí dependen de la organización y a los cuales no dejaré de criticar por ello. ¿Casi una hora para coger el ticket y después la cerveza? Entiendo que al final a los que repercute es a ellos, al menos en mi caso el consumo se ha reducido casi a la mitad por miedo a las colas, no se vosotros...

Toy * * * *
Aún habiendo ido con tiempo al recinto, la cola de la entrada se cobró las dos primeras canciones de los británicos Toy, sin duda una de las bandas que mejor sonaron este año. Explosión shoegazer y mayores similitudes a los Horrors del Primary Colours en directo que en estudio. Poco más de 30 minutos, no se si llegarían a los 45 en los que cayeron entre otras Color Running Out, Dead and Gone o Kopter. Lo que se veía: cuatro oscuros en línea con pantalones pitillos, un quinto cubriendoles las espaldas con su batería, movimientos de cabeza sincronizados, como previamente pactados y siempre mirando al suelo, muy shoegazer vaya. Lo que se oía: un bombo atronador, un muro de guitarras ensordecedor y en medio de todo eso un teclado ligero, frágil y a su vez envolvente, arropando a todo el grupo lo que muy de vez en cuando, cuando las guitarras se relajaban, dejaba un ligero toque dream-pop 80's. Eso sí, inventar, no inventan nada nuevo.

Deerhoof * * *
Tras una pausa y mientras la cola de la bebida, empezaban los suplentes de Cat Power. Así era como les observaban gran parte del público, yo la verdad no se que prefiero, me han advertido que después de ver a Charlyn Marshall numerosas veces en ninguna había estado muy lúcida con la voz ni en cuanto a espectáculo... Pues allí estaban, desde San Francisco y liderados por una bajita pero matona Satomi Matsuzaki (voz) que no podía dejar de realizar coreografías de lo más freak, como en una clase rara de aeróbic, de estas televisadas en los 80-90, le faltaban los calentadores y las mallas. Para outfit fino el de John Dieterich (guitarra) con una camisa tropical con volantes cual monitor de limbo de crucero barato. Mientras, Greg Saunier (inquieto batería) en su mundo, sin excentricidades se dedicaba a aporrear la batería como si no hubiese un mañana y entre medias se levantaba a chapurrear cuatro palabras en español, que les encanta. Canciones como There's That Grin o The Trouble With Candyhands fueron claro ejemplo de lo que Deerhoof son: rock alternativo, diversión, extravagancias e incluso una guitarra cuyos riffs sonaban a ratos al rock de los 70 - 80, si no ojo a la guitarra de Dieterich, imposible no acordarse del revival de The Darkness... Pena que no todo fuese tan divertido y abusase de repetición.
Mark Lanegan Band * * * 1/2
Y recalquemos lo de Band, porque el tremendo apoyo que Mark Lanegan llevaba a sus espaldas era incomparable. Su voz, profunda, rasgada, sonaba a bourbon y tabaco negro, desde lo más bajo retumbaba en la nave 16 al completo pero no era lo único. Desde The Gravedigger's Song la fuerza de sus tres acompañantes se hacía patente, los ritmos de batería, el oscuro bajo y la guitarra, puro rock... Pero como con Deerhoof (salvando las distancias) y a pesar del porte de Lanegan, el concierto llegaba a repetir... y por qué mentir, faltaba poco para que Swans empezase en la Nave de Música...

Swans NS/NC
Podría darles tres y medio, quizás cuatro. Podría, pero también podría haber entrado y el dichoso aforo aparecía de nuevo en escena y se hacía dueño de la conversación. Otra vez la cola, con unos 20 minutos de "por-si-acaso" y al final, decenas de caras de imbéciles por no poder entrar a ver a uno de los cabezas de cartel, la primera de las caras, la mía. La primera la mía porque junto con un amigo nos quedamos los primeros en la cola sin poder entrar. Tras minutos de discusión con porteros, a un grupo reducido (la cola cruzaba el matadero entero) nos dejaron acercarnos a la puerta para ver pero sin entrar. Engañados fuimos, mientras unas 20 personas nos agolpabamos en la puerta para ver, unas cuantas decenas abandonaban el recinto y los que estaban detrás nuestra entraban a ocupar nuestro lugar. Desde fuera y entre el griterío y los quejidos de la gente conseguia escuchar lo que parecía una brutal muestra de descargas eléctricas, oscuras, enrabietadas y con un poderío que el disco se le queda corto, bastante corto. Eso sí, debeis admitir que había un hype tremendo alrededor de la banda, muestra de ello, que se llenase media hora antes de empezar y que se empezase a vaciar a los 5 minutos de empezar. Nosotros ya de verlo desde fuera, nos fuimos a por Ariel Pink.

Ariel Pink's Haunted Graffiti * * * 1/2
Desde luego, el concierto de Ariel Pink y su cuadrilla no fue de agrado para todos. Se hablaba, se daba la espalda, muchas cosas menos escuchar. Quien se planta frente a los Haunted Graffiti debe estar prevenido, si no ocurre lo que ocurre, que se asustan. En realidad ellos no estuvieron nada mal, presentaron su "Mature Themes" y recordaron ligeramente el "Before Today". Sonaron geniales las nuevas Mature Themes, Only in My Dreams y Kinski Assassin o las anteriores Fright Night y Hot Body Rub. Otras como Nostradamus & Me sí que se hicieron insoportables, pero a pesar de ello el conjunto resultó divertido, hilarante diría yo y como mínimo chocante, nadie quedó indiferente. A mí se me hizo corto que quereis que os diga.


The Vaccines * * * 1/2
Sinceramente el patinazo que se metieron los Vaccines con "Come on Age" me hacía cuestionar su presencia en el Primavera Club. Después y como bien adelantaba en Twitter, me di cuenta de que les juzgue prematuramente. No Hope abrió su directo, al igual que abre el nuevo disco. La verdad, es que es la más salvable del último trabajo de unos Vaccines que se nota llevan ya bolos y bolos. Fuertes, muy fuertes y seguros sobre el escenario descargaron todos sus hits con un público rendido a sus pies. Esta es la esencia 'primaveresca', el sadismo guitarrero de los Swans se puede juntar con los tintes de pelo y las extravagancias de Ariel Pink y con el rock british más inmediato. Por supuesto las claves del concierto de los Vaccines fueron Wreckin' Bar (Ra Ra Ra), If You Wanna y el Post Break-Up Sex que me pilló en un viaje del baño al otro lado de la nave para reunirme con mis amigos y me dejó impresionado con las reacciones del público, no veía alaridos semejantes desde el concierto de The Stone Roses en Portugal y no será por conciertos. También hubo momentos flojos eh, cuidado que si no se llevan mayor puntuación es por algo. Los discos de Vaccines no son todo hits y por muy embaucadores que sean estos no son lo único que suena. Pero todo sea dicho, cuando quisieron, sonaron como un rayo.
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